sábado, 7 de febrero de 2015

EL PODER DE TU FRECUENCIA DE RESONANCIA

EL PODER DE TU FRECUENCIA DE RESONANCIA

Aunque no seamos conscientes, nuestra frecuencia de resonancia o nivel de vibración es nuestro bien más preciado en ámbitos tales como la protección energética, el desarrollo personal, o la auto sanación. Esto que parece tan “genérico”, es algo tremendamente simple, se trata de la “frecuencia media” que emites, el nivel vibracional que tienes de forma global, sumando todos los patrones energéticos, mentales, anímicos y emocionales que tenemos y que constantemente emitimos. Una persona con todos esos componentes vibrando a un nivel “alto” (hablando en Hz, la unidad de medida de la frecuencia de una onda cualquiera), incrementará su frecuencia base y verá reflejado este nivel en su realidad cotidiana, no solo por lo que a nivel de “ley de atracción” pueda manifestar, sino por la influencia que esa persona tendrá en los entornos en los que se mueva por su sola presencia.
Influencia de la frecuencia de resonancia en el ámbito de la sanación
Todo sanador, o toda persona que es capaz de influir en otra a distancia está tocando tu frecuencia de vibración o resonancia, sea a nivel local (por ejemplo actuando sobre uno de los cuerpos sutiles, sobre un chakra, o a nivel general como en un baño de energía). Cuando hacemos algún tipo de sanación, remota o presencial, estamos modificando el sistema energético del paciente simplemente modificando un patrón concreto de onda que es la causa del bloqueo, y lo hacemos modificando su frecuencia de resonancia, de forma que al poner a vibrar su sistema energético a un nivel más alto, en esa zona, automáticamente se desbloquea aquella energía que se había quedado estancada.
Por poner un ejemplo, seria como poner a sacudir una coctelera que tuviera pegada trocitos de papel en el exterior. La fuerza de la vibración de la coctelera hace que se despeguen y caigan esos papeles, simplemente por haber incrementado el movimiento y modificado las fuerzas que mantenían los papeles (entendidos como bloqueos energéticos) enganchados.
Así, es sencillo comprender como simplemente “ordenando mentalmente” la eliminación, tras haber descubierto un cierto bloqueo, con la “intención” de sanar algo, esto se empieza a sanar, y es que la energía detonante del sanador, al ser recibida por el “paciente”, pone en marcha el mecanismo de vibración interno y modifica el patrón energético de la zona donde se encuentra el bloqueo incrustado y este “pegote” empieza a desprenderse poco a poco de esa zona (es decir, la misma persona se auto sana, el sanador solo hace de detonante del proceso de cambio vibracional).
Esta energía recibida, sea directamente, sea remotamente, sea autogenerada, no ha hecho sino modificar al alza ligeramente la vibración del lugar donde se encontraba el problema, haciendo que la zona de “enganche” ya no sea compatible con la energía del bloqueo. Al no ser de igual patrón energético, la energía causante de ese bloqueo no puede mantener el “enganche” o acople al sistema energético, y deja de tener efectos negativos paulatinamente en la salud de la persona.
Sanación presencial o remota
¿Tiene el mismo efecto el estar a un metro de la persona o a 100 km para detonar este incremento vibracional? Pues la experiencia nos dice que es parecido (aunque la sanación presencial sea mas intensa a veces), y es simplemente debido a nuestra conexión a través del campo mórfico que une a todos los seres humanos, trabajemos al nivel que trabajemos (es decir, podemos conectarnos a niveles de alma o Yo Superior, a niveles de “inconsciente”, a nivel “mental”, etc.), pero todos estamos enganchados los unos con los otros. Es este mismo método, en el fondo, el que hace que técnicas como el Ho’oponopono, la curación cuántica, los registros akashicos, magnified healing, la terapia de respuesta espiritual, etc., etc. funcionen. En todos los casos, estamos modificando la frecuencia de resonancia de la persona con la simple emisión de una intención u orden mental de sanación, al nivel que sea, lo que hace que se libere, desenganche, transmute o solucione el bloqueo mental, emocional, físico, anímico, espiritual, o de las profundidades del subconsciente.
Influencia de la frecuencia de resonancia en el ámbito de la protección energética
Ocurre lo mismo cuando hablamos de protección energética. Tu frecuencia de resonancia es tu escudo antimisiles porque si se mantiene en un nivel de vibración “alto”, impide que un buen puñado de energías externas, parásitos astrales, pequeñas entidades “negativas”, etc., sean compatibles contigo. De nuevo, es como mantener la coctelera sacudiéndose a una velocidad tal, que no hay forma de que nada que no sincronice con esa velocidad de vibración pueda engancharse. Por supuesto que no se trata de la panacea, siempre hay energías de niveles mucho más altos de los que nosotros podemos alcanzar en estos momentos polarizados “negativamente” y que pueden engancharse o acoplarse a nosotros si lo desean (para nutrirse), pero no así todo aquello que vibre a un nivel menor que el nuestro (frecuencialmente hablando).
Influencia de la frecuencia de resonancia en el ámbito del crecimiento personal
Por último, todas las cosas que hacemos, ejecutamos, decidimos, etc., generan en nosotros un cierto tipo de energía. Esta energía forma parte de algún patrón energético bien a nivel mental o emocional (principalmente), que puede añadirse a cualquiera de nuestros cuerpos sutiles y resto de componentes del sistema energético, así como influenciar el “crecimiento” o cristalización (como lo llamaba Gurdjieff) del alma en cada uno. Es decir, básicamente lo que aprendemos a través de lo que nos pasa o lo que hacemos que nos pase, influye sobre nuestra frecuencia de vibración o resonancia pudiendo incrementarla o reducirla (fluctúa siempre, y no es estática), y que puede hacer que “potenciemos” más nuestra “esencia” interior, o la sigamos manteniendo dormida. Eventos que nos hacen crecer, como experiencias y lecciones superadas, incrementan el nivel de resonancia hacia frecuencias mayores. Eventos generadores de efectos tales como traumas, bloqueos de diversa índole, contagios del inconsciente colectivo, o ataques energéticos, pueden alterar y reducir nuestra frecuencia de resonancia haciéndonos más débiles o vulnerables.
Cuando vemos por todas partes que nos dicen que el “conocimiento protege" y la “ignorancia nos pone en peligro”, no solo es un consejo que suena bien, sino que literalmente cada pieza de conocimiento “objetivo” trae consigo su propia carga energética, que se suma a nuestro cuerpo mental incrementando su frecuencia de resonancia global, potenciando la frecuencia de resonancia global del sistema energético.
Puesto que además nuestro nivel de vibración global depende de la suma del nivel de vibración de cada parte de nuestro sistema físico y energético, cuando hablamos de que es necesario tener una salud optima, un robusto cuerpo eterice, un cuerpo emocional sano y un cuerpo mental limpio, nos estamos refiriendo a que todos los componentes se apoyan y necesitan entre si, y que de nada sirve tener unos en perfecto estado, y otro hecho un asco, pues nos hará caer en picado el nivel vibracional que tengamos.
Frecuencia de resonancia y polarización
Evidentemente el tener una alta frecuencia de resonancia no significa ser un ser más “positivo”. El nivel de vibración es simplemente eso, un nivel de vibración, el numero de ciclos por segundo que genera el conjunto de tu sistema energético, pero esta vibración tiene polaridad,  Esta polaridad es lo que llamamos “positiva” o de servicio a otros, o “negativa”, o de servicio a uno mismo. Tenemos personas y entidades no corpóreas de todos los niveles de vibración que os podáis imaginar, y más o menos repartidas equitativamente entre las dos polaridades. Es decir, a mayor nivel de frecuencia de resonancia más poder y potencial, aunque este pueda estar orientado hacia la polaridad que la persona o entidad haya escogido como camino evolutivo, sea el camino del servicio a otros, o sea el camino del servicio a uno mismo. Nuestro trabajo consiste en trabajar ambas cosas, incrementar nuestra frecuencia de resonancia, y polarizarla hacia el servicio a otros, todo en busca de un crecimiento evolutivo y paso de “curso” que esperemos esté pronto por llegar.

viernes, 6 de febrero de 2015

TALLER CUENCOS TIBETANOS Y CANTO ARMÓNICOS





TALLER: “LOS CUENCOS TIBETANOS Y EL CANTO ARMÓNICO COMO HERRAMIENTA TERAPÉUTICA DE SANACIÓN”

   Para educadores, terapeutas, padres, madres, y personas que quieran ayudar a otras personas.

POR: ENCARNA FERNÁNDEZ JUSTICIA (PROFESORA DE MÚSICA, TERAPEUTA VIBRACIONAL)

OBJETIVOS DEL TALLER
El objetivo principal del taller es iniciarse en el uso de los cuencos tibetanos y canto armónico, aprender a tocarlos y experimentar desde el corazón su fuerza armonizadora para nuestro autoconocimiento y crecimiento personal así como realizar  ejercicios específicos para limpiar  lugares, localizar un músculo bajo de vibración, un órgano dañado, un chakra sin energía, o relajar un estado de ansiedad o estrés.

TEMARIO
-Breve introducción sobre la historia del cuenco tibetano.
- Cómo actúa el poder del sonido, los armónicos, la vibración y la resonancia.
- Creación de nuestro espacio para trabajar con los cuencos y el canto vocálico.
- Las distintas formas de tocar los cuencos.
- Relación de los chakras, canto armónico y  los cuencos.
- Equilibrado del aura y los centros energéticos.
- Como liberar bloqueos y tensiones.
- Masaje básico con cuencos cantores.
- Prácticas con distintos tipos de cuencos.
-Limpieza de hogares con el cuenco tibetano.
-Técnica de relajación para encontrar nuestra nota autógrafa.
-Canto armónico: técnica simple y doble cavidad.


METODOLOGÍA
Experimentaremos de forma práctica, con los diversos cuencos tibetanos que tenemos a nuestra disposición durante la mayor parte del taller, utilizaremos las técnicas de golpeo y batido. Realizaremos ejercicios de relajación y meditación ayudados por un pandero chamánico, para entrar en estados de conciencia elevados  encontrando nuestra nota biógrafa y así poder trabajar  con la intuición y la intención, base fundamental de mi taller.
Todo el taller se resume en una fórmula maravillosa que abre todas las puertas de la sanación:
VIBRACIÓN + INTENCIÓN = SANACIÓN

ORGANIZADO POR: ASOCIACIÓN AEMS
CALLE : SIERRA GORDA Nº 7 (TRAS LA IGLESIA)
 METRO VILLA DE VALLECAS (LÍNEA 1)
PRECIO DEL TALLER:
50 EUROS
FECHAS: DÍA 14 DE FEBRERO DE 10 A 14 HORAS
DE 16 A 2O HORAS
DÍA 15 FEBRERO DE 10 A 14 HORAS
(SE APORTARAN CUENCOS PARA LA REALIZACIÓN DEL TALLER)
PUEDES TRAER TU CUENCO Y TRABAJAR CON ÉL
TELÉFONO DE CONTACTO: 617000342 (Encarna)






jueves, 5 de febrero de 2015

LA LEY DE LA RESONANCIA

He aquí un buen libro para leer si te interesa, como me interesa a mí, la vibración y sus efectos sobre nosotros.

LE LEY DE LA RESONANCIA

jueves, 29 de enero de 2015

NUEVO CONCIERTO Y TALLER DE CUENCOS Y ARMÓNICOS




HABLAMOS DE VIBRACIÓN

El sonido, como la luz, es vibración. Sólo se diferencian físicamente en la velocidad. En la medicina tradicional de la India –ayurveda– o en las modernas terapias energéticas se combina luz y sonido para potenciar sus efectos.


• Sonido que se oye, luz que se ve. La frecuencia de vibración se mide en herzios (Hz). Los sonidos entre 16 Hz y 20.000 Hz son audibles por el oído humano. El espectro de luz visible va de los 384 hasta 789 THz (billones de herzios).


• La Ley de la Octava, descubierta por G.I. Gurdjieff, permite establecer una correspondencia matemática entre los sonidos y los colores. Los espectros de sonido y luz están separados por 40 octavas. Si tenemos un sonido (la nota la, por ejemplo, que vibra a 440 Hz) y se realizan octavaciones sucesivas se obtiene el color amarillo anaranjado. De esta manera a cada uno de los 12 tonos básicos se le asigna un color. 

En todos los lugares y tiempos, los sanadores y los sacerdotes han utilizado el sonido para provocar efectos positivos en los oyentes. Los chamanes de Mongolia, las mujeres xhosa de Sudáfrica o los lamas del Tíbet han desarrollado técnicas de canto para que el sonido resuene en las cavidades craneales y del resto del cuerpo, de manera que los armónicos se amplifiquen. El resultado es un sonido complejo y poderoso. Es imposible no estremecerse ante el “canto de la voz grave” de los monjes tibetanos. Su objetivo es que cada frecuencia vibratoria actúe sobre un aspecto del ser humano: los tonos fundamentales bajos sobre el cuerpo físico, y los armónicos, sobre la mente. Ciertos instrumentos, como el didjeridú australiano, el monocordio, los cuencos tibetanos, el gong o la tampura india, se tocan con los mismos fines.
Las grandes tradiciones avalan la utilización del sonido. En la literatura védica, el sonido es el aspecto más importante de la curación, más que cualquier otra cosa. La vibración da forma a la materia. Om es un mantra (instrumento de la mente) y hace referencia al sonido primordial que dio lugar al universo. Se pronuncia en todos los rituales y se espera un efecto benefactor.

En lenguaje científico occidental, cada cosa, incluidos los órganos del cuerpo, poseen una frecuencia de vibración, es decir un sonido propio. Teóricamente el sonido podría utilizarse terapéuticamente cuando el órgano pierde su tono peculiar debido a un trastorno. El medio de acción es bien conocido: la resonancia o “contagio” de la vibración, como puede comprobarse, por ejemplo, con dos diapasones: cuando se golpea uno, haciéndolo vibrar y sonar, el otro, sin ser tocado, también suena.   
Cuencos tibetanos
Una de las terapias tradicionales de sonido más conocidas es la de los cuencos tibetanos. Al hacerlos sonar mediante un mortero emiten sonidos de frecuencia baja que modifican la actividad eléctrica del cerebro. Estudios realizados en la Escuela Superior Técnica de Posen (Alemania), muestran que, bajo su efecto, el cerebro adquiere un patrón de funcionamiento similar al del sueño, obteniéndose como resultado una relajación profunda. Según el terapeuta Peter Hess, “la calma mental permite al subconsciente admitir nueva información y ordenarla; de esta manera se superan bloqueos y miedos, y se movilizan las fuerzas autocurativas”. Las indicaciones más frecuentes de la terapia con cuencos son el estrés, los dolores de cabeza y espalda, las alteraciones del sueño y los trastornos de los órganos digestivos.
Los tonos que salen de un cuenco dependen de su forma, tamaño y material. Los más pesados y grandes alcanzan los 1,5 kg y diámetros de 25 cm. Los de más calidad están compuestos de mezclas de hasta doce metales a los que se atribuyen tradicionalmente propiedades salutíferas. Al golpear o rozar los cuencos con una especie de mazos de mortero forrados con distintos materiales, como cuero, goma o tela, se obtienen timbres diferentes. Los sonidos pueden durar varios minutos y resultan envolventes: parecen ir de un oído a otro o venir desde diferentes direcciones. En la terapia, se utilizan varios cuencos que se colocan rodeando al paciente y se hacen sonar uno a uno y luego todos juntos. Incluso es posible colocar los cuencos directamente sobre la persona para realizar un “masaje de sonido”. 
El músico y terapeuta Pius Vögel ha creado una terapia moderna de sonido. Después de años de investigación personal y con sus pacientes, asegura que ha conseguido determinar el efecto de cada una de las notas sobre el estado de ánimo y la salud. Así, por ejemplo, el tono de frecuencia 136,10 Hz tiene acción tranquilizante y equilibrante. En cambio el tono de 194,18 Hz resulta dinamizante y fortalecedor. Además Vögel ha asignado a cada órgano un sonido concreto. Pero lo más curioso es cómo encuentra Vögel cuál es el sonido que le hace falta a su paciente: analiza informáticamente su voz y busca las deficiencias. El experto en análisis de voz Heinz-Udo Vitz asegura que en la sociedad actual el exceso de estímulos es la causa más frecuente de alteraciones en la voz y en consecuencia en la salud, como alergias, nerviosismo e hipersensibilidad.
Las teorías de Vögel y Vitz están en los márgenes de la ciencia. La corriente principal sólo reconoce por el momento los efectos sobre el sistema nervioso. Para la musicoterapia oficial existen dos tipos principales de música en relación con sus efectos: por una parte, la música sedante, que es de naturaleza melódica y se caracteriza por tener ritmo regular, dinámica predecible y consonancia armónica, y por otra parte, la música estimulante, que induce a la acción y dispara las emociones.





martes, 20 de enero de 2015

CONCIERTOS Y TALLERES CUENCOS Y CANTO ARMÓNICOS











DORMIR CON UN BAÑO DE SONIDO

Gracias a una experiencia enriquecedora en la Asociación Aems donde participé en unas jornadas de retiro, (mi actividad consistió en dormir a las personas que acudieron al retiro con un sutil baño de sonido con los cuencos y el canto armónico), he añadido otra peculiar función a los cuencos: dormir con intención.
No tengo que decir que me fui quedando sola a medida que el tiempo fue pasando, pero tuve  una agradable sensación de bienestar al introducir e inducir a la relajación y al estado de dormir a quien cansados por la jornada, se merecían entrar en el sueño de Morfeo.
Fue tan agradable que el día 24 de diciembre agasajé a mi familia con la misma actividad, y ahora ofrezco ir con los cuencos a cualquier lugar, con el propósito de llevar al estado de confort a las personas.
Mañana voy a una residencia a relajar a un pariente mío y a curar las energías densas que se quedan después de una operación. He inaugurado otra forma de dar a conocer las propiedades terapéuticas de los cuencos, y, como siempre digo, como se hace con intención de sanar, siempre funciona.